El día 0 de los conciertos en Chiapas: The Rasmus en Tuxtla Gutiérrez 2023
Sí, Guilty sonó en vivo. En el Panchón. En pleno 2023.

Mira… uno no se despierta un lunes pensando: “Esta semana voy a ver a The Rasmus en Tuxtla Gutiérrez y voy a cantar Guilty como si tuviera 9 otra vez”.
Pero pasó. Y no fue un sueño.
Fue el 27 de mayo de 2023. En el Estadio Panchón Contreras. Y sí, fue Apodaca Group quien lo hizo posible.
Ese día, en lo que fue bautizado como El Dorado, Apodaca nos soltó un line-up que parecía más fake que real: Panteón Rococó, Los Bunkers, Reyno, Allison, Serbia, Astronomía Interior, The Shelter…
Y en medio de todos ellos: The Rasmus.
¿The Rasmus? ¿Aquí?
Simón we. Los mismos finlandeses con plumitas en el pelo.
Los del video en blanco y negro.
Los de In The Shadows.
Los de nuestra primaria emo.
Y lo mejor: tocaron Guilty. En Tuxtla. En vivo. Y yo lo canté completo.
No hubo necesidad de cerrar los ojos para imaginarlo.
Estábamos ahí. Con calor, con luces, con el alma prendida.
Un momento que, honestamente, nunca creímos que se pudiera vivir aquí.
El fantasma del Tecate Location

Antes de El Dorado, lo único parecido había sido el Tecate Location.
Ese evento que se pospuso por la pandemia, luego por decisión municipal, y que apenas tuvo una edición en 2022 antes de desaparecer como si nunca hubiera existido.
Ahí donde otros dudaron, Apodaca entró sin miedo y armó este desvergue.
Y aunque no se llenó al tope, tampoco se sintió vacío.
Porque a veces, no se trata de cuánta gente fue…
sino de quiénes estaban ahí para vivirlo con todo.
Lo que dejó claro El Dorado
- Que sí se pueden traer actos internacionales a Chiapas.
- Que la nostalgia también merece escenarios grandes.
- Que el público chiapaneco responde si lo que traes no es la misma mamada de siempre.
- Que los conciertos en Chiapas no arrancan con lo que ya fue, sino con lo que acaba de pasar.
Este no fue un evento más.
Fue el día cero. El reinicio. El aviso.
Y si no lo viste amsorriforyu. Pero aquí estuvo.
Si esto pasó en 2023, imagina lo que falta.
Pero solo si dejamos de actuar como si vivir en Chiapas fuera una excusa. Ya no lo es.
